Creando Imagen: consistencia en el desarrollo de la Marca

La consistencia cierra el proceso de construcción de la imagen. Cuando un producto es consistente en relación a sus promesas, entonces la marca puede actuar como un catalizador para acelerar la influencia para cerrar ventas. Sin consistencia, el desarrollo de marca es una burbuja.

¿Qué tiene de única? ¿Cuál es su valor agregado? ¿Cuál es su consistencia? Suponiendo que se haya logrado la primera etapa y el público percibe la institución como única en términos esenciales y en relación a un valor agregado definido, lo primero que nace es la duda de la consistencia de este carácter particular de la institución o producto.

“Único” implica un alto nivel de particularidad. Si habláramos de personas, la locura es una forma de ser único. Puede ser totalmente distinto, pero su imagen es disfuncional al medio.

La consistencia es la previsibilidad de la acción de la institución o persona. Las personas consistentes son previsibles. Al ser previsibles son confiables. Por ello es que el elemento homeostático (integrador) que integra el valor agregado con su carácter de único es la consistencia que hace a la confiabilidad de la institución, producto, servicio o persona.

Construir y desarrollar la imagen no es una acción que se haga de la noche a la mañana. Es un “gota a gota” que llena el vaso. Cuando a la luz de la comparativa con sustitutos o sucedáneos el poder de influencia es alto, la imagen funciona como un catalizador del proceso de ventas, cuando el poder es bajo, es un inhibidor de la venta. Uno decide si invierte o no lo hace.

Diana Belohlavek

*Sobre la base del Standard Unicista para el Desarrollo de Marcas.

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