Estrategias de Máxima y Mínima de los Hacedores

“Los hacedores hacen que las cosas funcionen.
Por eso, hoy más que nunca, es tiempo de hacedores en el mundo.” *

Peter Belohlavek

El impulsor de los hacedores son sus obras. Comprender cómo funciona la “estrategia de hacer” será de ayuda para que los hacedores puedan aumentar el valor agregado de sus obras. La estrategia de máxima del hacedor está basada en agregar valor, en su autocrítica y en la autorrealización. Integrando estos elementos puede superar los límites actuales para desarrollar o construir obras con valor agregado.

La autocrítica es el catalizador de las estrategias de mínima. Cuando la autocrítica está funcionando produce las acciones reparadoras necesarias para asegurar la calidad de las obras adaptadas al medio que produce una persona.

Estrategias de máxima y de mínima de los hacedores.

Estrategias de máxima y de mínima de los hacedores.

La inacción o el desarrollo de acciones falaces es la consecuencia de la ausencia de autocrítica.

Las estrategias de mínima generan la estima del medio y la autoestima de la persona.

Las estrategias win-win están basadas en acciones adaptativas externas y los precios que se pagan están dados por las críticas que los demás hacen de los trabajos que se están realizando (para entender estos aspectos tenga en cuenta la taxonomía unicista de la construcción de estrategias).

Los hacedores tienen una vida interior muy rica. Necesitan de ella para imaginar y tener la idea del concepto de lo que están haciendo y de cómo alcanzar el objetivo con el apoyo del medio o sin él si fuera necesario.

La estrategia de máxima del hacedor está sostenida por su autocrítica que hace posible la mejora continua para hacer la próxima obra en forma diferente y mejor a la anterior.

Los hacedores hacen autocrítica después de que terminaron un trabajo. Esta autocrítica tiene dos efectos:

1) Sostiene el aprendizaje del hacedor.
2) Dificulta la autorrealización y genera la necesidad de una nueva obra.

Algunas veces se ve a los hacedores como adictos al trabajo. Pero en realidad son adictos a la obra. El trabajo es para ellos un pasatiempo. El valor no está en el trabajo sino en la obra.

En su estrategia de máxima los hacedores hacen obras con valor agregado. Pero se trata de un valor agregado muy especial. Está basado en una solución para el medio que es hipotéticamente superior a las existentes.

La estrategia de máxima funciona muy bien cuando está integrada a una estrategia de mínima, que provee obras que están dentro de lo esperado. En este caso los hacedores son los “dueños” del presente y los “dueños” del futuro.

Cuando no tienen estrategias de mínima con obras adaptadas al medio, su abordaje futurista pasa a estar amenazado y se transforma en “una locura”.

Las innovaciones sólo son útiles cuando agregan valor real a la comunidad. La crítica es por un lado el precio que deben pagar los hacedores pero al mismo tiempo es la que da el feedback para sostener las estrategias de mínima que proveen obras adaptadas al medio.

Puede acceder a los principales descubrimientos en Evolución de Negocios e Instituciones en: http://www.unicist.org/es/sdp.shtml#ib

* Del libro Etica Unicista: la Etica de los Hacedores, de Peter Belohlavek.

NOTA: The Unicist Research Institute fue pionero en la investigación en ciencias de la complejidad y se transformó en una organización mundial descentralizada de investigación, de clase mundial, en el campo de los sistemas adaptativos humanos. http://www.unicist.org

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