¿Pueden inventarse los mercados?

El hombre se caracteriza por su capacidad de “inventar”. Pero cuando inventa lo que logra es descubrir nuevos ingenios que le permiten lograr un objetivo que antes no había logrado.

Al descubrir estos ingenios nacen nuevas necesidades, pero de modo alguno estas nuevas necesidades son inventadas. Los nuevos ingenios se inventan, pero las necesidades se estimulan.

Así como la tecnología permite en el campo de las ciencias duras desarrollos cada vez mayores del ámbito de acción para el hombre, las ciencias del comportamiento, dentro de las cuales situamos al marketing, bucean cada vez más en las conductas esenciales al hombre para poder actuar allí donde el costo de influir es menor.

Los mercados no se inventan, se descubren y estimulan. Descubrir y estimular mercados es tarea del hombre de marketing que empieza a serlo a partir de comprender con mucha capacidad de síntesis el proceso de venta.

Si no, corre el riesgo de inventar los mercados evitando descubrirlos. En la peor de las situaciones por las que pasan los inventores, en parte descubren algún segmento y el mercado les responde parcialmente. En ese caso es que los hombres quedan condenados al fracaso, porque creen que descubrieron lo que en realidad encontraron por casualidad, en ese caso tendremos un alto costo del marketing por intentar convencer a aquellos que no necesitan.

Inventar mercados es un proceso caro, poco ético y poco racional. Descubrirlos permite el desarrollo del marketing racional, ético y eficiente.

Diana Belohlavek

*Sobre la base del Standard Unicista de Negocios.

Si usted quisiera recibir mensualmente información sobre este blog, por favor regístrese aquí.

Compartir:
FacebookTwitterLinkedInGoogle+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *